enero 21, 2008

La odisea de viajar en tren... en el país que tendrá un tren bala

Por Ramiro Sagasti De la Corresponsalía La Plata para La Nacion www.lanacion.com.ar

LA PLATA.– En la Argentina en la que pronto empezarán las obras para construir un tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba en tiempo récord, los casi dos millones de personas que a diario usan el ferrocarril en el área metropolitana no dejan de quejarse y se preguntan cuándo viajar dejará de ser una odisea.
La atmósfera aceitosa de la estación, bajo la bóveda que cubre los andenes, está llena de vapores rancios, de voces, de ruidos metálicos y frenéticos. El ritmo de una cumbia oxidada llega desde un puesto que vende chorizos púrpura. Hace poco que el tren llegó a Constitución y enseguida partirá rumbo a La Plata. Son las 6 de la tarde y, en los vagones, las paredes calientes derriten el aire.

Marcela recorre la formación. Sólo hay lugar en el último, el que tiene ese espacio para poner las bicicletas y los carros de los cartoneros. Se acomoda de espaldas a la ventana, en un asiento de metal pintado de azul. Le pesan los párpados a Marcela, que, como todos los días durante los últimos cinco años, ha trabajado desde las 7.30 cuidando a una mujer mayor. Llegará a su casa, en Berazategui, a las 19.30, si no hay demoras. Allí la esperan su esposo y sus dos hijas. "En Berazategui no hay trabajo", dice. Enfrente de Marcela hay dos madres jóvenes, con sus bebes, al lado de un policía gordo que está dentro de su chaleco antibalas.
Un fárrago de muchachos y bicicletas llena la última mitad del último vagón. En el otro extremo, dos borrachos toman cerveza y se tambalean peligrosamente cerca de un estribo. Uno, el más alto, sólo viste un pescador azul y zapatillas, y un tatuaje mal hecho de La Renga ocupa un tercio de su espalda. El otro lleva una camisa estampada de colores inverosímiles, desabrochada, para exhibir una panza redonda y brillante; le quedan pocos dientes; uno es de plata. -¡Acá hay cerveza! -grita el del diente de plata. El otro eructa y se para delante de una señora que quiere ir a otro vagón. El policía gordo los mira.
La señora consigue pasar. Algunos vagones, como el último, tienen esos asientos azules que dan la espalda a las ventanillas; en otros están los de cuerina marrón, de los que asoman pedazos de una goma espuma podrida. En todos, las paredes están llenas de frases corroídas y los pisos, atestados de vasos de plástico y papeles y latas y colillas de cigarrillo. Una pátina pringosa cubre la superficie de todas las cosas y de las personas. Las ventanas deben estar todas rotas. LA NACION intentó abrir más de 20, y cerrar otras tantas; es como si estuvieran soldadas. En invierno, el frío congela los pulmones de los pasajeros y, en verano, el calor los rodea como un océano de vino caliente y ácido. Alguien ha vomitado en este vagón, en el que viajan Sonia y sus dos hijas: Florencia, de 9 años, y Milagros, de 5. "Es una vergüenza. Está todo mugriento, y encima las nenas tienen que pagar. Tienen que pagar hasta los chicos de tres años", dice Sonia. O más bien grita, porque un montón de ruidos metálicos inundan el espacio a medida que el tren avanza por el sur del conurbano. Hay otros ruidos. Ariel y Alejandro tocan sus guitarras y cantan algo que se parece a "Mañanas campestres". Los pasajeros permanecen con sus caras llenas de tedio. Una mujer de pelo amarillo mira con desaprobación por encima de su libro de autoayuda. Y Ariel y Alejandro siguen cantando y haciendo chistes fáciles que sólo ellos festejan. Cuando por fin Ariel y Alejandro se callan, entra un tipo enorme al que le falta una pierna y reparte unas tarjetas con frases evangélicas y dibujos infantiles. Una pareja de preadolescentes junta tres monedas de diez centavos y se las da. Son los únicos que le dan algo. Un adolescente esmirriado con una cresta naranja camina hacia el último vagón. Alicia, de 45 años, que trabaja doce horas por día, viaja tres y duerme cuatro, sujeta su cartera y dice: "Esos carteles no sirven para nada". En esos carteles se lee: "Programa tren alerta. Todos contra el delito" y el número *31416, para marcar desde el celular. Arturo, de 22 años, que también vio al de la cresta naranja, comenta: "Acá no sabés cuándo te van a robar. Ni se te ocurra ir al último vagón". Marcela, las dos madres con sus bebes, el policía gordo y los borrachos aún están en el último vagón. En el fondo, entre las bicicletas, casi todos fuman marihuana y toman cerveza; hay tres adolescentes que chupan de uno de los extremos de un pequeño caño doblado, mientras acercan la llama de un encendedor al otro: es pasta base de cocaína. O "paco". El borracho del tatuaje de La Renga grita: -¡Aguante La Renga! Del fondo le contestan: -¡Aguante Intoxicados! ¡Aguante Piti! ¡Aguante Los Piojos! El del diente de plata rodea al otro con sus brazos y se acerca para darle un beso en la boca. El otro grita: -¡Salí, la c de tu hermana! -pero no evita el abrazo-. Una de las madres le da la mamadera a su bebe. El policía mira. -Dame un beso -dice el del diente-. Por fin el policía se para. -Oficial, ponga orden -dice el más alto-. Están fumando marihuana ¡Pasen una seca! -Mirá qué problema se hace. El bigote también fuma -dice el del diente-. -Vamos, vayan a fumar al fondo. El policía vuelve a su asiento. El del diente revolea la botella hacia las vías. Marcela dice a LA NACION: "Siempre es así". El tren llega a Quilmes. Se bajan las dos madres, los dos borrachos, el policía gordo, una decena de los que estaban en el fondo, con las bicicletas. "Ahora es más tranquilo. El tren se va vaciando ¿No me avisa en Berazategui? Vio que por ahí me quedo dormida", dice Marcela y otra vez se le caen los párpados.


El tren bala, una inversión millonaria
La obra del tren bala tiene fondos argentinos asignados, de acuerdo con la Planilla Anexa al artículo 11° del presupuesto 2008 sobre "Contratación de obras o adquisiciones de bienes y servicios que inciden en ejercicios futuros", 60 millones de pesos en 2008; 485 millones de pesos en 2009; 972 millones en 2010 y un resto de 10.110 millones, lo que suma un total de 11.627 millones de pesos. La cifra original de la licitación fue de 1320,5 millones de dólares. El tren, que se llamará Cobra, unirá las ciudades de Buenos Aires y Rosario en 85 minutos, y desde esta última a Córdoba tardará otros 90 minutos.

enero 15, 2008

Movilización Mo.Na.Fe.

Comunicado de prensa Mo.Na.Fe.

El Miercoles 16 a las 15:00 hs marcharemos desde Retiro hasta la sede delMinisterio de Trabajo por los compañeros ferroviarios despedidos de TBA yFerrovías, invitamos a todos aquellos que quieran participar.

Atte. Mo.Na.Fe. (Movimiento Nacional Ferroviario)

enero 03, 2008

Nueva Pagina Ferroviaria

Expresión Ferroviaria Es la pagina que diseño un compañero de Haedo y que con mucho esfuerzo y trabajo puso en la red, para comunicarse y dar a conocer las opniones de los muchachos de la Bordo.
Agendala en tus favoritos www.expresionferroviaria.blogspot.com

diciembre 26, 2007

Scioli devuelve trenes de larga distancia a la Nación

(Diario Clarín - 24/12/2007)
Tras casi 14 años de operación provincial de los servicios, el gobierno de Daniel Scioli decidió devolver los trenes de pasajeros de larga distancia a la órbita nacional.

Si bien el traspaso del ferrocarril bonaerense lo había aprobado el ex gobernador Felipe Solá a principios de 2007, recién ahora la provincia y la Nación pudieron concretar el inicio de la transferencia que finalizará en un plazo de cuatro meses.En la última semana, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime y la ministra bonaerense de Infraestructura, Cristina Alvarez Rodríguez pusieron en funciones a la nueva "unidad de gestión operativa" que manejará los servicios que unen Plaza Constitución con la costa atlántica, Bahía Blanca, Junín y la zona oeste de la provincia.
La conducción de Ferrobaires quedó a cargo de Aquiles Galassi (un técnico de larga experiencia en el sector que proviene de la CNRT) y Eduardo Ngiarini, un especialista ferroviario que trabajó en la empresa provincial desde su creación en 1993.
Fuera del organigrama operativo, se resolvió crear una "comisión asesora ad honorem" que estará integrada por representantes sindicales.
Con la asunción de las nuevas autoridades se inició la primera etapa de la devolución de los trenes interurbanos de pasajeros que la provincia había tomado a su cargo a principios de los 90, cuando la administración menemista decidió levantar todos los servicios ferroviarios que iban al interior del país.
En una segunda etapa que deberá concluir en abril de 2008, se efectuará el traspaso definitivo del personal a la Nación. Si para ese momento ya se encuentra creada la nueva "Operadora de la Red Ferroviaria" (ORF) que prevé el proyecto de reestructuración del sector que se encuentra en el Congreso, los empleados se sumarán a esa sociedad estatal. Pero si aún no fue constituida la ORF, los agentes de la provincia pasarán al Ferrocarril Belgrano S. A., el ente residual creado en 1999 al privatizarse el Belgrano Cargas.
Este organismo es el actual "empleador" de los trabajadores provenientes de las líneas San Martín, Roca y Belgrano Sur que fueron reestatizadas por la administración kirchnerista.
Esta semana la Secretaría de Transporte tiene previsto incorporar a los servicios bonaerenses tres locomotoras y dos formaciones de coches que se trajeron de España y Portugal.
Con ese material tractivo y rodante se espera reforzar la corrida de trenes de los meses de enero y febrero, los de mayor demanda por las vacaciones